Edificio Henao 2

Edificio de estilo neoclásico, sobrio y señorial. Data del año 1889 y es obra de Julio Saracibar Gutiérrez de Rozas.

En su centenario, 1989, se sometió a un reforma realzada por los arquitectos Alfonso Rubí Cassinello, Juan José Díaz Yarza y Cesar Caicoya Gómez Moran que le dan el aspecto actual.

Edificio Gran Vía 56

Se trata de un edificio de viviendas que viene acompañado de una fama y reconocimiento a mi modo sorprendente

Data del año 1954 y es obra de los arquitectos Eugenio María Aguinaga Azqueta, Hilario Imaz Arrieta y Germán Aguirre Urrutia.

Merece una entrada el la Bilbaopedia que dice

Edificio de viviendas en Gran Vía 56 que remata una manzana ya consolidada en el momento de su construcción en 1957, con fachada a la Gran Vía, a la Alameda Conde de Arteche y al Parque de Doña Casilda Iturrizar. 

La composición está configurada por un gran volumen matizado en formas curvas, incorporando una serie de elementos arquitectónicos a modo de contrapunto. Paramentos de ladrillo rojo, terrazas y remates en color blanco van acomodándose en cada una de las tres fachadas, con pequeñas diferencias entre sí.

En la planta baja se comunican la Gran Vía y el Parque de Doña Casilda mediante una solución de “portal pasante”. La disposición interior consta de tres patios y cuatro escaleras: ocho viviendas por planta de unos 150 metros cuadrados las más amplias, con la posibilidad de unir dos viviendas de acuerdo a varias alternativas previstas por los arquitectos. También tuvieron en cuenta el mantenimiento del edificio, al permitir que todos los huecos de las fachadas sean alcanzables exteriormente desde las terrazas, facilitando así su limpieza.

O en Bilbao Arquitectura

Edificio con lenguaje propio del Movimiento Moderno y elementos de composición, como la simetría, atentos a la tradición. Los arquitectos muestran aquí su capacidad para conciliar con maestría ambas opciones. Son de destacar algunos elementos como los importantes vuelos de los balcones o el amplio portal pasante. Los autores son conscientes de la relevancia urbana del edificio, colocado en una de las entradas desde la Gran Vía al Parque de Doña Casilda lturrizar. Se trata de uno de los mejores ejemplos de la arquitectura racionalista (no programática) de Bilbao.

Edificio Gran Vía 19-21

Este edificio se levanta en un solar con historia y solera en la Villa.

En él, se ubicó el Teatro Circo Gran Vía obra del año 1885 obra de Joaquín Rucoba Octavio de Toledo. Con posterioridad se levanto en ese lugar el Café Cine Olimpia del año 1905, obra de Ricardo Bastida Bilbao

Actualmente se levanta un edificio de estilo neoclásico, del año 1947, obra de Anastasio Tellería Arana y Gonzalo Cárdenas Rodríguez excesivamente sobrio a pesar de los detalle en columnas y ornamentos.

Edifico Gardoqui 11

Precioso edificio esquinero que data del año 1899 y que es obra de Luis Aladren Fernández de Mendívil.

En el año 1944 se procedió a una reforma y ampliación del piso 6º y reconstrucción de la torre por parte de Anastasio Arguinzoniz Urquiza y en 1985 se rehabilitó el edificio, siendo Alejandro Rodríguez Badiola y Jose Antonio Renedo Peral su encargados

Ocasionalmente se le ha conocido, también, como el edificio de la Levantina, como alusión a la entidad comercial que fue su propietaria y cuyo símbolo comercial señorea, aún hoy, el remate en esquina de su torreón. Dos hechos, en todo caso, enfatizan esta organización del espacio habitable: el diseño circular de la habitación más singular (gabinete) de las viviendas en la esquina curva y la organización general en planta de tal manera que la zona de la esquina estaba ocupada por una única vivienda mientras que la otra vivienda se sitúa en la parte posterior de la misma dando frente tanto a la calle Gardoqui como a la calle Bertendona. El tratamiento, en general, de las fachadas responde a un elegante ejercicio de eclecticismo. Destacan de manera específica, a su vez, el diseño de los miradores en carpintería y la herrería de sus balcones. También, y en materia de interiorismo, cabe señalar la presencia en el portal de la finca de unos murales cerámicos cuya autoría corresponde a Daniel Zuloaga. Se reflejan, en dichos murales, la imagen de la Bizkaia industrial y minera y la de la Castilla agrícola. Todo ello unido por diferentes elementos ornamentales realizados en un patente Art-Déco. Con esta obra de encomiable ejecución y con un remarcable valor espacial, Luis Aladrén dejó un notable testimonio de su buen hacer en el Ensanche. (Texto de Jon Mujika en Deia)